Hoy saqué la primera versión de Zenteek Player y la compartí con el mundo. Se siente raro: trabajas durante meses en silencio, en tu propio cuarto, y de pronto hay un número de versión asociado a eso y otra persona puede abrirlo en su computadora.
La base ya está ahí: reproducción con CoreAudio, un indexador de biblioteca que de verdad escala, soporte para FLAC y DSD, y una interfaz de la que sinceramente me siento orgulloso. No es "una versión mínima" de nada: es el reproductor que quiero usar cada noche con los audífonos puestos.
Sé que todavía hay bordes ásperos. Los puedo sentir. Pero lanzar algo también significa trazar una línea y decir: a partir de aquí, cada cambio es algo que puedo medir. Para mí, eso vale más que pasar otra semana puliendo todo a puerta cerrada.
Hay algo muy humilde en ver tu propia música correr dentro del software que escribiste. Cada pista es al mismo tiempo una prueba y una recompensa. :)