Llevo semanas midiendo el rendimiento de la vista en grid y trabajando en silencio para mejorarlo. Esta noche valió la pena: las vistas en grid ahora son hasta treinta veces más rápidas que en la versión anterior. En mi biblioteca de referencia, desplazarse es instantáneo. Sin tirones, sin imágenes que cargan tarde, sin esa sensación de que todo va a saltos. Es el tipo de cambio que hace que el software se sienta como una app distinta, aunque cada píxel siga en el mismo lugar.
La otra mitad de la noche se fue en nuevas herramientas MCP. Ahora hay una búsqueda por contributor, que te permite encontrar todo en tu biblioteca que haya tocado un productor o ingeniero específico; un flujo de trabajo que llevaba mucho tiempo queriendo. También hay herramientas para obtener directamente los créditos de álbumes y canciones, así un asistente puede hablar con más contexto sobre la sesión detrás de una grabación. Y una herramienta para shuffle playlist, que es exactamente lo que suena: tomar cualquier playlist, ya sea creada por ti o generada, y mezclarla.
El resto fue mantenimiento general: esos ajustes silenciosos que no siempre aparecen en las notas de versión, pero sobre los que se sostiene toda la app.